Bodhidharma
o La disciplina del guerrero Iluminado
La figura de Bodhidharma (llamado
Ta-Mo en China y Budai-Daishi en Japón) resulta controvertida históricamente hablando. Las fuentes
que se refieren a este Maestro y se reconocen como auténticas son:
- Biografías de Monjes
Ejemplares, de Tao-hsuan escrita hacia el 645.
- Los Anales de la Transmisión de la Lámpara
, de Tao-yuan escrita hacia el 1002.
Según estos textos, Bodhidharma nació alrededor
del año 440 en la ciudad de Kanchi, capital del reino Payaba (sur de la
India ). Fue el tercer hijo del rey Simhavarman y brahmín por nacimiento.
Convertido desde joven al budismo, también fue educado en el Arte de la
Guerra , concretamente en el combate sin armas y en la arquería.
Bodhidharma, mostró desde temprana edad
una inteligencia brillante. Empeñado en dominar la doctrina del Mahayana,
abandonó su condición de laico para convertirse en monje.
¿Qué es
el Mahayana?
Por lo común, se acepta que el
budismo se distingue por dos corrientes de pensamiento que se oponen doctrinalmente
a pesar de la común paternidad y dependencia con las enseñanzas
de Gautama. Nos referimos al Mahayana (Gran Vehículo) y al Hinayana (Pequeño
Vehículo).
El ideal Mahayánico, que tanto
interesaba a nuestro protagonista, representa la Doctrina del Corazón
o de la Compasión infinita a todos los seres, reconociendo que todos tienen
la posibilidad de participar de la Iluminación. De ahí que se denomine “Gran
Vehículo”.
Por el contrario, el Hinayana privilegia
la iluminación individual, sin pensar en el resto de los seres.
Así, Bodhidharma, en cuanto alcanzó la
edad adulta, y lamentándose por la escasa divulgación de las enseñanzas
del Buda, en las tierras alejadas, decidió cruzar los Himalayas, para
llegar a China y predicar las enseñanzas del Iluminado.
A su llegada a China, la halló dividida
en dos dinastías. La Wei en el Norte, y la Liu Sung en el Sur, con diferencias
existentes en cuanto a la asimilación del budismo se refiere entre sureños
y norteños, siendo los últimos de corte intelectual y erudito y
poco dados a la práctica.
Tras visitar varios monasterios budistas,
Bodhidharma es invitado a la capital Chienkan, acogido por el emperador Wu, mandatario
de la dinastía sureña. Sin embargo, el encuentro resultó poco
productivo, pues frente a la profunda piedad y esfuerzo en los méritos
que le expuso el Emperador, el venido de la lejana India predicó el origen
de su misión en los siguientes términos: “Una transmisión
especial fuera de las escrituras, con ninguna dependencia de las palabras o de
las letras, dirigiéndose hacia el alma del hombre, contemplar su propia
naturaleza y realizar el estado de Buda”.
Este contraste con el Emperador
le lleva a cruzar el Yangtzé e instalarse en el norte.
Fue ya en
el 496, cuando se construye el templo Shaolin, en el monte Sung, provincia de
Honan, al sudeste de Loyang.
El monasterio se había erigido
para ser ocupado y dirigido por otro maestro hindú, pero, a la postre,
será Bodhidharma, quien se instale en sus dependencias otorgándole
su posterior y extendida fama.
Se cuenta que en el pico Shaoshi
del monte Sung, Bodhidharma se refugia en una caverna para permanecer sentando
meditando frente a una pared rocosa, situada a un kilómetro del templo,
durante nuevos años. Por lo mismo, el lugar es hoy conocido como Pikwan
Po-lo-men, lo que significa “el Brahmán que mira la muralla”.
Respecto a la difundida paternidad del Maestro
sobre las artes marciales de Shaolin, no existen referencias en ninguna de las
dos fuentes mencionadas, siendo preciso, para poder afirmar el desarrollo de
ejercicios gimnásticos psicofísicos marciales, dejar espacio a
la leyenda que corre paralela a la historia. En este asunto, se suele atribuir
a Bodhidharma la preparación de los monjes, con el objeto no sólo
de fortalecer sus condiciones, sino además capacitarse para la defensa,
motivada por el relativo aislamiento del Templo y la peligrosidad de los caminos
infestados de bandidos y animales feroces.
Algunos relatos dicen que el Maestro
transformó brazos y piernas en eficaces armas de combate, otorgándole
un prestigio sin igual, enriquecido con elementos parapsicológicos, cosa
que era común entre los monjes budistas. Posteriormente, esta fama creció de
un modo extraordinario, y muchos militares que huían de los manchúes,
se refugiaron en el Templo aportando su propia experiencia al estilo e incrementando
la complejidad de sus prácticas, de modo tal que siglos más tarde,
sería imposible distinguir la huella de Bodhidharma entre el entramado
de técnicas con armas y sin armas que constituían la base de varias
formas de lucha atribuidas a Shaolin.
Fue ya en el 528 y poco después de haber
transmitido su doctrina, cuando este Maestro cuyo nombre quiere decir Ley y Sabiduría,
fue envenenado por un monje celoso. Su cuerpo fue enterrado en el templo de Tinglin,
en la montaña de la Oreja del Oso, cerca de Loyang.
La leyenda afirma que tres años
después, un funcionario que caminaba por las montañas de Asia central
se encontró con Bodhidharma, quien le explica que se marcha hacia la India
; llevaba un bastón con una única sandalia colgando. Este encuentro
despierta la curiosidad de los monjes que acuden a la tumba del Maestro, verificando
que se encontraba vacía y que en ella sólo hallaron una sandalia.
Aún hoy se discute si esta figura
excepcional del budismo dejó escritos o si su enseñanza era meramente
intuitiva y carente de explicaciones. Sin embargo, algunos eruditos y estudiosos
le atribuyen las siguientes obras: Meditación sobre los Cuatro Actos,
Tratado sobre el Linaje de la fe, Sermón del Despertar y Sermón
de la Contemplación de la Mente.
La Meditación sobre los Cuatro
Actos, es una enseñanza que describe con brevedad la entrada al Camino
a través de la contemplación y la práctica. En él
se invita a comprender que todos los seres vivos comparten idéntica naturaleza.
Y las cuatro prácticas son: sufrir la injusticia, o aceptación
del Karma; adaptarse a los condicionamientos de la existencia; no buscar nada
o matar el deseo; y practicar el Dharma. Que serían las Cuatro Nobles
Verdades.
El Tratado sobre el Linaje de la
Fe , propone que la búsqueda del Buda más allá de la Mente
, como Yo real, es absurdo, y sostiene la perfecta identidad del Ser Interno
o Propia Naturaleza con el Buda. Además hace hincapié en la inutilidad
de las buenas obras y el mérito o el apego a la doctrina y la recitación
de los sutras, frente al desvelamiento de la propia Naturaleza, como única
vía de Iluminación.
El Sermón del Despertar, habla sobre
la Naturaleza del Nirvana o del estado de Iluminación que adviene tras
el desapego total de las apariencias de este mundo, que generan en el ser humano
la sensación de lo agradable y lo desagradable, mediante lo cual se condiciona
el Karma. Menciona aquí el vocablo Zen y lo define como un estado de vida
en que se permanece inalterable, descondicionado y despierto, pero a la vez entregado
a la caridad sin ningún tipo de pesar y renunciando a los frutos de dicho
estado. Se nos dice que el origen del sufrimiento es el mismo que el del Nirvana,
por lo tanto se agota el sufrimiento en su vacío. Existiendo un necesario
encadenamiento entre los Budas y los mortales, pues afirma: “Los mortales
liberan a los Budas y los Budas liberan a los mortales”.
Por último El Sermón
de la Contemplación de la Mente , desvela que en la mente se encuentra
la raíz de todas las cosas. El Sutra del Nirvana dice: “Todos los
mortales cuentan con naturaleza búdica. Pero se halla cubierta de oscuridad
de la que no pueden escapar. Nuestra naturaleza Búdica es conocimiento:
conocer y hacer que otros conozcan a otros. Realizar el conocimiento es liberación”.
O sea, la contemplación de la mente es conocimiento. Conocimiento es ayudar
a otros al propio conocimiento. La realización total del conocimiento
es la liberación de todos los mortales. Según este texto, son tres
venenos los que infunden muerte y perdición: el odio, la codicia y la
ilusión. El Camino Moral, la Meditación y la Iluminación
son las vías para contrarrestarlos.
Como puede comprobarse, estos sermones
se encuentran plenamente imbuidos de la doctrina Mahayánica de la compasión
hacia todos los seres, y el necesario encadenamiento de sabios y mortales para
liberar a toda la humanidad. Siendo esta la genuina enseñanza de los Maestros
de Sabiduría que floreció de modo extraordinario en la oculta Transmisión
de la Ley de un monje que vino del oeste para traer el Zen y algo más.
En suma, nos hallamos frente a un Maestro
que sigue su intuición despertando a un personal camino, al que se mantendrá fiel,
incluso, cuando se encuentra con poderosos que discrepan de sus principios. Empeñado
en ese camino personal y en la divulgación de las enseñanzas del
Buda, Bodhidharma abandonará su país, se alejará de sus
raíces y la comodidad, para peregrinar a la lejana China, comenzando así un
apostolado al que dedicará el resto de su existencia. Aún cuando
hay que acudir a la leyenda para fundamentarlo, es el Maestro por excelencia
de las artes marciales, fundiendo cuerpo y espíritu en la búsqueda
de la trascendencia y la superación.
Su personal disciplina, legada por sus
muchos discípulos a través de lo siglos, le convierten en el primer
gran guerrero iluminado del que el profundo Oriente tenga noticias. |
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