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El despertar del misionero más esforzado:

Pablo de Tarso, incansable predicador

        Vindicamos un cambio, la toma de conciencia a nivel general de una transformación que se acerca y ya tiene lugar, sutil pero imparable.
       En este apartado de Biografías, ofreceremos, la historia de personajes, que despertaron a nuevas realidades por más que antes, se empeñaran en defender posturas caducas y superadas. Es el caso de Pablo de Tarso, originariamente Saulo, también llamado San Pablo, quien fuera Apóstol de los Gentiles.
           Pablo es reconocido por los católicos como un Santo. Hizo mucho para introducir el cristianismo entre los gentiles y es considerado como una de las fuentes significativas de la doctrina de la primitiva iglesia cristiana.
          Nació entre el año 5 y el año 10, en Tarso, en la región de Cilicia, en la costa sur del Asia Menor (la actual Turquía). La ciudad de Tarso tenía concedida la ciudadanía romana por nacimiento. Por lo que Pablo era ciudadano romano pese a ser hijo de judíos.
          Hijo de hebreos y descendiente de la tribu de Benjamín, en su adolescencia es enviado a Jerusalén, donde estudia con el famoso rabino Gamaliel. Tuvo una educación mucho mayor que los humildes pescadores que fueron los primeros apóstoles de Cristo.
          Pablo de Tarso fue un activo perseguidor de los cristianos bajo la influencia de los fariseos
          En el año 36, camino a Damasco, tuvo una visión y se convirtió al cristianismo. Según el libro de los Hechos de los Apóstoles y las epístolas paulinas fue gracias a una aparición de Cristo,  luego de la cual pide ser bautizado.
          El resultado de esta experiencia mística, es que Saulo de Tarso, que se dedicaba a "perseguir sobremanera" y "asolar" con "celo" las comunidades cristianas, según sus propias palabras (Gálatas 1; 13; Filipenses 2; 6), tuvo un testimonio que lo marcó para el resto de sus días, literalmente se pasó al enemigo para ser el principal difusor del cristianismo arriesgando su vida, sufriendo encarcelamientos y, finalmente, morir decapitado en Roma. Pablo fue fiel hasta la muerte al testimonio que lo convirtió en uno de los apóstoles más efectivos de Jesucristo.
          A partir del año 46 comienzan los tres grandes viajes misioneros de Pablo. Durante más de tres lustros, se entregará por entero a su labor misionera, para, después de fundar congregaciones en numerosas ciudades, convertir a nobles y a humildes, realizar prodigios, sufrir el desprecio del pueblo en el que nació, escribir la mayoría de las epístolas del Nuevo Testamento, y sufrir todo tipo de contratiempos y avatares, ser apresado en Roma durante las persecuciones de Nerón.
           Sentenciado a muerte, fue decapitado hacia el año 67. Por tener la ciudadanía romana, gozó del privilegio de la decapitación, ya que el suplicio de la cruz estaba destinado para quien no era romano.
           Fue enterrado en la vía Ostiense de Roma. El 11 de diciembre de 2006 el Vaticano anunció el descubrimiento del sarcófago de San Pablo tras cuatro años de excavaciones arqueológicas bajo el altar mayor de la basílica que lleva su nombre
           Seguramente, lo más bello que salió de su pluma, su texto más celebrado, sea el capítulo trece de la Primera carta a los Corintios, considerado el Cantar de los Cantares, del Nuevo Testamento, en ella nos habla del amor, en un tono novedoso y elevado, donde el autor, de manera indirecta, desvela la que ha sido su actitud a lo largo de todo su apostolado.
         El misionero, que es un dechado de cambio, despertar y lucha, renunciando al hogar, a la seguridad y al prestigio social que le hubiese procurado su buena educación rabínica farisaica, también nos ofrece con su esforzada existencia, un mensaje rotundo, concluyente, imposible de eludir: hay un antes y un después en las vidas de aquellos que deciden caminar hacia donde les conduce su sentimiento y la fe.
       No es fácil, pero tampoco imposible. No es grato desde la perspectiva del mundo, pero sí lo es, desde la perspectiva del amor y la retribución que espera. Este predicador incansable, nos dijo. “Ahora vemos como en un espejo, confusamente; después veremos cara a cara. Ahora conozco imperfectamente; después conoceré como Dios me conoce a mí”.
        Pablo de Tarso, el que luego fuera el Apóstol de los Gentiles, nunca hubiese llegado tan lejos, ni insistido tanto en su afán, de no haber tenido presente en todo momento el premio que sus desvelos y esfuerzos le reportarían tras la muerte, de no haber creído en un más allá, después de la muerte física.
         Esta figura colosal de los orígenes del cristianismo, nos llena de admiración, por la entereza, constancia, alcance e insistencia de su predicación. Pocos como él muestran con el testimonio vital de su propia existencia lo que la fe, la esperanza y el amor, pueden lograr en un espíritu inquieto que busca la verdad para compartirla y divulgarla.          

Bodhidharma o La disciplina del guerrero Iluminado

La figura de Bodhidharma (llamado Ta-Mo en China y Budai-Daishi en Japón) resulta controvertida históricamente hablando. Las fuentes que se refieren a este Maestro y se reconocen como auténticas son:

     - Biografías de Monjes Ejemplares, de Tao-hsuan escrita hacia el 645.

     - Los Anales de la Transmisión de la Lámpara , de Tao-yuan escrita hacia el 1002.

     Según estos textos, Bodhidharma nació alrededor del año 440 en la ciudad de Kanchi, capital del reino Payaba (sur de la India ). Fue el tercer hijo del rey Simhavarman y brahmín por nacimiento. Convertido desde joven al budismo, también fue educado en el Arte de la Guerra , concretamente en el combate sin armas y en la arquería.

      Bodhidharma, mostró desde temprana edad una inteligencia brillante. Empeñado en dominar la doctrina del Mahayana, abandonó su condición de laico para convertirse en monje.

       ¿Qué es el Mahayana?

       Por lo común, se acepta que el budismo se distingue por dos corrientes de pensamiento que se oponen doctrinalmente a pesar de la común paternidad y dependencia con las enseñanzas de Gautama. Nos referimos al Mahayana (Gran Vehículo) y al Hinayana (Pequeño Vehículo).

       El ideal Mahayánico, que tanto interesaba a nuestro protagonista, representa la Doctrina del Corazón o de la Compasión infinita a todos los seres, reconociendo que todos tienen la posibilidad de participar de la Iluminación. De ahí que se denomine “Gran Vehículo”.

       Por el contrario, el Hinayana privilegia la iluminación individual, sin pensar en el resto de los seres.

       Así, Bodhidharma, en cuanto alcanzó la edad adulta, y lamentándose por la escasa divulgación de las enseñanzas del Buda, en las tierras alejadas, decidió cruzar los Himalayas, para llegar a China y predicar las enseñanzas del Iluminado.

       A su llegada a China, la halló dividida en dos dinastías. La Wei en el Norte, y la Liu Sung en el Sur, con diferencias existentes en cuanto a la asimilación del budismo se refiere entre sureños y norteños, siendo los últimos de corte intelectual y erudito y poco dados a la práctica.

       Tras visitar varios monasterios budistas, Bodhidharma es invitado a la capital Chienkan, acogido por el emperador Wu, mandatario de la dinastía sureña. Sin embargo, el encuentro resultó poco productivo, pues frente a la profunda piedad y esfuerzo en los méritos que le expuso el Emperador, el venido de la lejana India predicó el origen de su misión en los siguientes términos: “Una transmisión especial fuera de las escrituras, con ninguna dependencia de las palabras o de las letras, dirigiéndose hacia el alma del hombre, contemplar su propia naturaleza y realizar el estado de Buda”.

        Este contraste con el Emperador le lleva a cruzar el Yangtzé e instalarse en el norte.

        Fue ya en el 496, cuando se construye el templo Shaolin, en el monte Sung, provincia de Honan, al sudeste de Loyang.

        El monasterio se había erigido para ser ocupado y dirigido por otro maestro hindú, pero, a la postre, será Bodhidharma, quien se instale en sus dependencias otorgándole su posterior y extendida fama.

        Se cuenta que en el pico Shaoshi del monte Sung, Bodhidharma se refugia en una caverna para permanecer sentando meditando frente a una pared rocosa, situada a un kilómetro del templo, durante nuevos años. Por lo mismo, el lugar es hoy conocido como Pikwan Po-lo-men, lo que significa “el Brahmán que mira la muralla”.

      Respecto a la difundida paternidad del Maestro sobre las artes marciales de Shaolin, no existen referencias en ninguna de las dos fuentes mencionadas, siendo preciso, para poder afirmar el desarrollo de ejercicios gimnásticos psicofísicos marciales, dejar espacio a la leyenda que corre paralela a la historia. En este asunto, se suele atribuir a Bodhidharma la preparación de los monjes, con el objeto no sólo de fortalecer sus condiciones, sino además capacitarse para la defensa, motivada por el relativo aislamiento del Templo y la peligrosidad de los caminos infestados de bandidos y animales feroces.

        Algunos relatos dicen que el Maestro transformó brazos y piernas en eficaces armas de combate, otorgándole un prestigio sin igual, enriquecido con elementos parapsicológicos, cosa que era común entre los monjes budistas. Posteriormente, esta fama creció de un modo extraordinario, y muchos militares que huían de los manchúes, se refugiaron en el Templo aportando su propia experiencia al estilo e incrementando la complejidad de sus prácticas, de modo tal que siglos más tarde, sería imposible distinguir la huella de Bodhidharma entre el entramado de técnicas con armas y sin armas que constituían la base de varias formas de lucha atribuidas a Shaolin.

      Fue ya en el 528 y poco después de haber transmitido su doctrina, cuando este Maestro cuyo nombre quiere decir Ley y Sabiduría, fue envenenado por un monje celoso. Su cuerpo fue enterrado en el templo de Tinglin, en la montaña de la Oreja del Oso, cerca de Loyang.

       La leyenda afirma que tres años después, un funcionario que caminaba por las montañas de Asia central se encontró con Bodhidharma, quien le explica que se marcha hacia la India ; llevaba un bastón con una única sandalia colgando. Este encuentro despierta la curiosidad de los monjes que acuden a la tumba del Maestro, verificando que se encontraba vacía y que en ella sólo hallaron una sandalia.

       Aún hoy se discute si esta figura excepcional del budismo dejó escritos o si su enseñanza era meramente intuitiva y carente de explicaciones. Sin embargo, algunos eruditos y estudiosos le atribuyen las siguientes obras: Meditación sobre los Cuatro Actos, Tratado sobre el Linaje de la fe, Sermón del Despertar y Sermón de la Contemplación de la Mente.

       La Meditación sobre los Cuatro Actos, es una enseñanza que describe con brevedad la entrada al Camino a través de la contemplación y la práctica. En él se invita a comprender que todos los seres vivos comparten idéntica naturaleza. Y las cuatro prácticas son: sufrir la injusticia, o aceptación del Karma; adaptarse a los condicionamientos de la existencia; no buscar nada o matar el deseo; y practicar el Dharma. Que serían las Cuatro Nobles Verdades.

        El Tratado sobre el Linaje de la Fe , propone que la búsqueda del Buda más allá de la Mente , como Yo real, es absurdo, y sostiene la perfecta identidad del Ser Interno o Propia Naturaleza con el Buda. Además hace hincapié en la inutilidad de las buenas obras y el mérito o el apego a la doctrina y la recitación de los sutras, frente al desvelamiento de la propia Naturaleza, como única vía de Iluminación.

      El Sermón del Despertar, habla sobre la Naturaleza del Nirvana o del estado de Iluminación que adviene tras el desapego total de las apariencias de este mundo, que generan en el ser humano la sensación de lo agradable y lo desagradable, mediante lo cual se condiciona el Karma. Menciona aquí el vocablo Zen y lo define como un estado de vida en que se permanece inalterable, descondicionado y despierto, pero a la vez entregado a la caridad sin ningún tipo de pesar y renunciando a los frutos de dicho estado. Se nos dice que el origen del sufrimiento es el mismo que el del Nirvana, por lo tanto se agota el sufrimiento en su vacío. Existiendo un necesario encadenamiento entre los Budas y los mortales, pues afirma: “Los mortales liberan a los Budas y los Budas liberan a los mortales”.

        Por último El Sermón de la Contemplación de la Mente , desvela que en la mente se encuentra la raíz de todas las cosas. El Sutra del Nirvana dice: “Todos los mortales cuentan con naturaleza búdica. Pero se halla cubierta de oscuridad de la que no pueden escapar. Nuestra naturaleza Búdica es conocimiento: conocer y hacer que otros conozcan a otros. Realizar el conocimiento es liberación”. O sea, la contemplación de la mente es conocimiento. Conocimiento es ayudar a otros al propio conocimiento. La realización total del conocimiento es la liberación de todos los mortales. Según este texto, son tres venenos los que infunden muerte y perdición: el odio, la codicia y la ilusión. El Camino Moral, la Meditación y la Iluminación son las vías para contrarrestarlos.

       Como puede comprobarse, estos sermones se encuentran plenamente imbuidos de la doctrina Mahayánica de la compasión hacia todos los seres, y el necesario encadenamiento de sabios y mortales para liberar a toda la humanidad. Siendo esta la genuina enseñanza de los Maestros de Sabiduría que floreció de modo extraordinario en la oculta Transmisión de la Ley de un monje que vino del oeste para traer el Zen y algo más.

       En suma, nos hallamos frente a un Maestro que sigue su intuición despertando a un personal camino, al que se mantendrá fiel, incluso, cuando se encuentra con poderosos que discrepan de sus principios. Empeñado en ese camino personal y en la divulgación de las enseñanzas del Buda, Bodhidharma abandonará su país, se alejará de sus raíces y la comodidad, para peregrinar a la lejana China, comenzando así un apostolado al que dedicará el resto de su existencia. Aún cuando hay que acudir a la leyenda para fundamentarlo, es el Maestro por excelencia de las artes marciales, fundiendo cuerpo y espíritu en la búsqueda de la trascendencia y la superación.

       Su personal disciplina, legada por sus muchos discípulos a través de lo siglos, le convierten en el primer gran guerrero iluminado del que el profundo Oriente tenga noticias.