Se anunció desde distintos ámbitos que esta anualidad sería complicada en catástrofes relacionadas con el agua. También se dijo que, conforme nos acercásemos al año 2012, se percibirían con nitidez las señales, los anuncios que el mismo planeta nos iría ofreciendo, respecto al cambio de vibración en que se halla inmerso.

       Por ello, y sin hacer otra cosa que enumerar, le iremos tomando el pulso a este 2010, siempre tratando de detectar las señales, los síntomas que evidencien la transformación que se avecina.

       Las fuerzas telúricas se realinean. El planeta entero se prepara para recibir el cambio dimensional.

     Pero, antes de ocuparnos de este año, algunos datos significativos. Se registraron 2119 terremotos en todo el siglo diecinueve. Un reciente informe geológico del gobierno de EE.UU, indica que se han contabilizado 4.139, sólo en 1970. Los más intensos se produjeron después de 1960.

       El aumento por decenios, y hasta por años, del número de tornados, es igualmente significativo. Por ejemplo, en 1996, se registraron 13, en 1998, 28. Según un informe publicado el 17 de diciembre de 2004 por UNISDR (Agencia de las Naciones Unidas para la Reducción de los Desastres), se está produciendo un aumento espectacular de las catástrofes naturales.

       El citado documento de la ONU, sostiene que más de 254 millones de personas han resultado afectados por desastres naturales en 2003, triplicando las cifras ya altas de 1990. Según las estadísticas del Centro de Investigación sobre los Desastres de la Universidad de Lovaina, en Bélgica, “la tendencia a largo plazo en la década pasada es a un continuo aumento del número de víctimas”.   

       Lo cierto es que, según nos aproximamos al 2012, la Tierra tiembla, escupe nubes de cenizas, gas ardiente y lava.

       Es importante advertir que las erupciones volcánicas pueden disparar el efecto invernadero y el cambio climático.

Sucesos en 2010

Enero:

       El día 23 se produce el gran terremoto de Haití. Con más de 300.000 víctimas.

Inglaterra sufre inundaciones.

     

Febrero:

       En el Antártico Sur un gigantesco iceberg del tamaño de Luxemburgo se desprende y en su deriva amenaza con alterar las corrientes oceánicas en todo el mundo.

        El día 27 Chile sufre un tremendo terremoto acompañado de un maremoto. Hay 270 víctimas y dos millones de damnificados.  

       El mismo día tiembla la tierra en Japón y se produce una alerta de tsunami. Se evacuaron a 320.000 personas en Iwate. 

       El día 28 un fuerte temblor sacude el norte de Argentina, se producen 2 víctimas.

       También el 28 hay una alerta de tsunami en Nueva Zelanda. Un terremoto en Pakistán y uno más en Afganistán. En España y en Francia, las autoridades advierten a los ciudadanos de lo que se denomina “tormenta perfecta”. Se producen vientos de hasta 140 kilómetros por hora. La borrasca, conocida como “ciclogénesis explosiva”, se distingue de otras porque tiene una evolución muy rápida y una intensidad muy fuerte.

 

Marzo:

       Durante el mes de Marzo, Europa se sorprende al divulgarse la siguiente noticia: Se anuncia que las costas del sur de Italia corren el riesgo de sufrir un tsunami debido a que se puede quebrar las paredes de un volcán submarino. La ruptura de las paredes del volcán podría "causar el derrumbe rápido de materia, lo que provocaría un fuerte tusnami en las costas de Campania, Calabria y Sicilia", aseguró Enzo Boschi, presidente del Instituto Nacional de Geofísica y Vulcanología (INGV) en una entrevista al diario Il Corriere della Sera. El volcán submarino Marsili, el mayor de Europa, se encuentra en el golfo de Nápoles, a unos 150 kilómetros de las costas de Campania. "Podría derrumbarse mañana. Nuestras investigaciones detectan una fagilidad notable de las paredes del volcán, que contiene una gran cantidad de magma. Todo parece indicar que el volcán está activo y podría entrar en erupción en cualquier momento", declaró.

       Marsili tiene una estructura imponente de 70 km de largo por 30 km de ancho y una altura de 3.000  metros. El cráter se encuentra a 450 metros bajo la superficie del mar. "La ruptura de las paredes causaría el movimiento de millones de metros cúbicos de materiales capaces de producir una ola enorme. Los datos son exactos pero no es posible hacer previsiones. El riesgo es real pero es difícil evaluarlo", concluyó el experto.

       El día 2 se producen inundaciones en Perú. En la zona de Cuzco. Hay 8 víctimas mortales.

       Un día después, hay réplicas en el centro y sur de Chile. El temblor supera los seis grados.

       También el día 3 se produce un terremoto en Taiwan e inundaciones en Astralia. Además, en el Mediterráneo se producen olas hasta de ocho metros de altura.

       El día 4, continúan las réplicas en el centro y sur de Chile Tiemblan las regiones de Valparaíso, Santiago, O´Higgins, Maule y Bío Bío, con el epicentro localizado a 50 kilómetros al norte de Talca.

       El mismo día se produce lo que en Cuba se denomina Maretazo, en La Habana, con olas de tres metros e inundaciones en la costa.

       En España vuelve a llover copiosamente, y los ríos Guadalquivir y Genil, se desbordan.

       El día 5 un nuevo temblor de 6.4, sacude, ahora, el norte de Chile, se siente sobre todo en Antofagasta. No hay víctimas.

       El mismo día, 45 barcos se ven atrapados en el Báltico, a causa de la peor helada que se ha conocido en el lugar. Mientras, en Uganda, 48 personas mueren a causa de inundaciones, y Australia se prepara para las peores inundaciones de su historia.

       El día 6 vuelve a llover torrencialmente en España. Hay inundaciones en Melilla y en Málaga por desbordamiento de ríos.

       En Turquía, un terremoto de 6.4 grados, produce 46 víctimas.

       El día 20, en Islandia, se evacuan a 450 personas, a causa de la erupción de un volcán.

       El día 25, un temblor de 6.1 grados, sacude la capital de Filipinas, Manila. Y el mismo día acabó la rivalidad entre India y Bangladesh por el control de una isla del archipiélago Sunderbachs, pues la isla se sumerge en el océano. La desaparición se confirma por imagen de satélite.

 

Abril

       El día 7, en Brasil, en Río de Janeiro, se producen lluvias torrenciales con corrimientos de tierra que causan daños millonarios y más de 200 víctimas.

  El día 11 se produce un terremoto en España, en Granada, focalizado a casi 600 kilómetros de profundidad. Por ello su escasa intensidad, de sólo 4.2 grados.

       El día 14, se producen cientos de muertos y miles de heridos en un terremoto cerca del Tibet, en territorio chino. El fuerte temblor, de 6,9 grados, destruye centenares de casas y corta las comunicaciones en la remota provincia china de Qinghai. El seismo es seguido de tres fuertes réplicas.

       El día 15, se produce un fuerte ciclón en India, también inundaciones. Se cuentan 120 víctimas y miles de damnificados.

       El mismo día, en Islandia. Erupciona el volcán “Calda”, en un glaciar. La nube que produce es de tal magnitud que fuerza a cerrar un gran número de aeropuertos de Europa.

       Catástrofes naturales. Una mera enumeración de ellas. Dentro de unas semanas, tal vez de un trimestre, seguiremos anotando los desastres con los que la naturaleza, por difícil que nos parezca, se limpia, se realinea, se prepara para abrazar el venidero cambio de vibración.