La reconciliación en la luz

Antecedentes

En www.despertares.com.es  ya habíamos dedicado espacio a la ayuda que se le dispensa a las entidades descarnadas que necesitan orientación para alcanzar la revisión de la luz, la cual tiene lugar en el quinto plano de conciencia o entendimiento, denominado el plano del amor expresado.
      Lo hicimos en Cruzando el Umbral, donde contábamos la vida y experiencia de una mujer que, con sus dotes videntes, realizaba, y sigue realizando a día de hoy, tal labor.  
Ahora se trata de compartir una realidad histórica que después de siglos sigue demandando atención y apoyo. Una realidad que, por su crudeza y el objetivo final que se persigue, es necesaria enfrentarla sin apasionamientos ni enjuiciamientos, olvidando rencores.
      Aunque en Cruzando el Umbral, se habló con detenimiento de las distintas causas que malogran la elevación de las entidades que abandonan este plano tras la muerte física, no está de más recordar unas cuantas ideas que nos asistirán para entender en plenitud el asunto que tratamos.
      El final, como tal, no se contempla en la eternidad, somos divinos e inmortales. No en cuanto al vehículo que utilizamos para experimentar, lo somos en nuestra esencia, en nuestra alma imperecedera.
     Por tanto, cuando el cuerpo ya no aguanta, cuando se produce el óbito, nada acaba, sólo hay una transformación, habitamos en la esencia sutil que somos y seremos siempre.
      Una vez salimos de este plano, necesitamos ser revisados en la luz. Acudir donde tendremos conciencia de todo lo que fuimos en nuestras distintas encarnaciones, del alcance de lo hecho en la última, y de lo que necesitamos seguir haciendo para evolucionar. Somos el Siempre Jamás, asumirlo, vivenciarlo, es la tarea pendiente, también en este nuestro plano.
Pero, sucede, que no todos los que fallecen, los que abandonan sus cuerpos físicos, acceden con naturalidad donde deben obtener la conciencia y el renovado empuje para continuar. Ocurre que a veces, en más de las deseadas, nuestros miedos, esquemas y apegos nos impiden trascender.
         Miedos, esquemas y apegos.
       Decir también que cada plano tiene su tiempo, y que por eso cuando hablamos de tiempo no podemos referirnos a uno solo. Los que fallecen, los que descarnan, los que salen de nuestro plano, no viven ya en el tiempo celular que nosotros compartimos, lo hacen en el tiempo psicológico. Es el tiempo del pensamiento. Se vive en otro tiempo y espacio porque se está en otra dimensión de existencia.
      La entidad, una vez revisada en la luz, una vez que ella misma enjuicia lo que ha hecho, pues nadie te enjuicia ni te castiga en absoluto; una vez que ha vibrado en el amor expresado del quinto plano, queda preparada para seguir su camino evolutivo, conoce todo lo que fue, todo lo que es y sabe lo que necesita para seguir siendo en mayor conciencia avanzando en la eternidad.
      Pero somos libres, nadie nos obliga. Si por cualquier miedo, o apego, si por cualquier esquema que no se corresponde con lo que encontramos, no acudimos al quinto plano para ser revisados, sentimos pesadumbre, y esa vibración, esa oscuridad del alma, nos hace habitar en el segundo plano, el del miedo y el dolor. Entonces no continuamos, no hay evolución, y el consiguiente estancamiento nos hace daño, alimentando nuestra pena.
       La existencia es continua. Pero arriba, nadie es obligado a nada, es decir, nunca somos forzados a abrazar lo que no alcancemos a contemplar en nuestra propia conciencia. Sin embargo, sí es premisa fundamental para llegar al quinto plano, vibrar en el amor, si no existe esa vibración, no tenemos la llave que abre la puerta, ni podemos permanecer rodeados de la realidad allí existente.

       Cuando falleces, acude enseguida tu Maestro de vida, es un ser de luz, que pertenece a la evolución celeste, que conocemos de otras existencias anteriores, es un gran amigo, pactamos con él antes de nacer que nos guiaría. Acude tras la muerte física para asistir al fallecido en su tránsito por los distintos planos de conciencia o entendimiento. Siempre hay ayuda, pero no siempre se atiende al Maestro de vida.
       Los suicidas son los que más dificultad encuentran para elevarse, pues temen ser sancionados, castigados, sienten mucha culpa. La vida continua más allá de lo físico, quien sale de plano por voluntad propia, pronto comprende que debió enfrentar sus problemas fuesen de la índole que fuesen, antes que huir de ellos, hasta el punto de renunciar a la sagrada experiencia carnal que disfrutaba.
       A veces, una muerte inesperada, por accidente, cuando se tienen miles de proyectos, también desorienta a la entidad, y le cuesta desprenderse de todos los apremios carnales, físicos, que le ocupaban.
       Son tantas las causas que podríamos citar que nos apegan a nuestro plano que sería inacabable tratar de realizar una exacta enumeración de ellas.
       Frecuentísimas son las madres que se aferran a sus hijos tras el fallecimiento, o los hijos que fallecen y no se quieren despegar de sus padres por la pena inconsolable de éstos.
        Miedos, esquemas y apegos.
       Cuando se sale de plano en circunstancias extremas, sufriendo en exceso, se entra en la realidad espiritual completamente asustado, con total desconfianza y absoluto recelo. Cuando la vida nos trata tan mal, ya no atendemos consejos de nadie, ya sólo queremos que nos dejen tranquilos, que se acabe el dolor, y pocos argumentos somos capaces de asimilar, pues necesitamos un refugio, el nuestro, tal vez una huida.

       Descarnados, nuestro pensamiento no sólo es creativo, es, sobre todo, creador, podemos optar por crear nuestro refugio, escondernos. 
        Cuando la impresión en la salida de plano es grande, traumática y dolorosa, nos sentimos incapaces de seguir avanzado y no alcanzamos a entender la razón de tanto padecimiento.
        Entonces creamos un refugio con nuestra voluntad, que es soberana, y la situación se prolonga mientras no terminemos entendiendo que hay más, que merecemos más, y que podemos superar lo acaecido que tanto nos intimidó. No hay medida. Los años de acá, ninguna relación tienen con la forma de medir el transcurso del tiempo psicológico. Es, sencillamente, otra dimensión de existencia.
        Se insiste en los tiempos paralelos de los distintos planos de entendimiento y conciencia, porque sólo contemplándolos alcanzaremos a entender que existan casos en los que una entidad permanezca durante siglos de nuestro tiempo carnal, refugiada, escondida, o apartada por voluntad propia del fluir de la existencia, eludiendo la revisión de la luz.
        Y esto, puede pronunciarse, agudizarse, cuando te condenan a la pena capital, y entras a la vida espiritual oyendo que estás en pecado mortal y que eres indigno de esta existencia por tus creencias.
        

Una fraternidad de luz
      En Vélez-Málaga existe un grupo de dispensadores de oraciones. Diez personas, conforman una fraternidad de luz, cuyo principal propósito, es ayudar a entidades que, después de morir, no alcanzan la pertinente, cabal y amorosa revisión que todos, una vez abandonamos este mundo, necesitamos para seguir evolucionando en la eternidad que nos pertenece. Aunque el grupo o fraternidad de luz se reúne en Vélez, no todos los miembros que la forman residen en la ciudad. Algunos, concretamente tres, se desplazan todos los sábados desde Málaga, para orar y pedir por aquellos que necesitan orientación.
      Como para la mayoría de los lectores, hablar de este asunto, es tan novedoso como desconcertante, iremos explicando cómo se organiza el grupo, y hablaremos de las valiosas ayudas con las que cuenta para realizar semejante labor. Pero lo haremos sin prisas, con naturalidad, sin querer convencer a nadie, con la calma que estos temas requieren.
      Lo cierto es, que en la primavera del año 2009, una persona, cuyo nombre debe quedar en el anonimato, se acercó a nuestra fraternidad para pedir ayuda. Este señor, propietario de un cortijo, tenía la fuerte sensación de que en el lugar, había algo, alguien, presencias que lo intranquilizaban. Sentía tal certeza, porque allí se sucedían los problemas; imprevistos e inconvenientes de todo tipo, frustraban esfuerzos y proyectos de continuo.
     Lo que temía el propietario acabó confirmándose. En el cortijo, permanecía una entidad, que había muerto años antes, y estuvo vinculada al lugar. Sentía aquella hacienda como su hogar y no quería abandonarla.
     No lo hizo, hasta que nos descubrió algo realmente inquietante. En la hacienda, situada en la zona de las Campiñuelas, entre Vélez, Torre del Mar y Caleta, había más, mucho más.
      Aquella entidad apegada a la hacienda, finalmente, se elevó y revisó, pero antes de hacerlo, dejó deberes, trabajo para nuestra fraternidad.
       En otro tiempo, siglos atrás, el restaurado cortijo y sus inmediaciones, fueron dependencias del llamado Santo Oficio, de la Inquisición. Allí, la institución, realizó implacables interrogatorios y luego ejecutó sentencias.
       El lugar alberga la negatividad de los que, completamente olvidados, han sufrido la calamidad que les tocó vivir.  En lugares así, permanece el dolor colectivo de los que abandonaron la vida traumatizados, sobrepasados por el miedo. Así marcharon al otro lado, y así quedaron, huidizos, sin camino, dolidos. Necesitados de atención, desconfiados de lo sagrado, confundidos en cuanto a lo inefable se refiere.
      En lugares así, se malogran proyectos, suceden inconvenientes, y la mayoría de las personas, en caso de habitarlos, se sentirían incómodas, observadas, intranquilas.
       La Inquisición.
       El dolor y el refugio creados por la entidad que rechaza la revisión, puede alcanzar a permanecer durante siglos de nuestro tiempo. El tiempo en el otro lado es distinto.
       Indagamos.
       Recibimos mensajes.
       Supimos con pesar la magnitud a lo que nos enfrentábamos.
       Se nos dijo que miles de entidades permanecían apenadas en el lugar. Se nos dijo que comenzar allí una labor de ayuda supondría un esfuerzo continuado durante un tiempo prolongado.
       Semejante hallazgo nos conmovió; hasta hoy nos ocupa.

Empeño compartido    
       Los difuntos, los que no acuden a la revisión de la luz, siguen apegados al mundo donde vivimos, están cerca, vibran en otra frecuencia, pero están ahí. Añorados de lo que no querían dejar.
     Pero, desde el otro lado de la cosas, la entidad tiene un alcance mayor. Cuando necesita ayuda, sabe qué persona puede ofrecerla.
     Los que reciben a las entidades descarnadas lo hacen gracias a su videncia o a un psiquismo desarrollado. En Cruzando el Umbral se habló con detenimiento de una persona vidente. Hay otros casos, en los que mediante el pensamiento, el proceso telepático pertinente, se reciben los datos de los fallecidos.  La ayuda que se dispensa a los difuntos siempre se basa en la oración. Se reza por ellos para que alcancen la vibración de amor que necesitan armonizando con la atmósfera del quinto plano donde han de ir. En culturas como la tibetana, esta ayuda específica a los que mueren y no encuentran el camino, es común, acá en occidente, lo es menos.
       Aunque no sólo se trata de orar, en realidad, hay que actuar bajo la tutela y la dirección de Maestros que pertenecen a la evolución celeste y allá son especialistas en dispensar tal ayuda.
        En Cruzando el Umbral se habló de los distintos colores evolutivos y de la evolución humana y la evolución celeste. El lector interesado puede consultarlo. Fue el primer trabajo sobre el tema y nos remitimos a él a fin de agilizar ahora y no detenernos en cuestiones que se explicaron en su momento. Lo que decimos es que el empeño es compartido. Personas de este plano, y entidades ascendidas, en planos superiores, comparten el mismo objetivo. Se trabaja en equipo.
       Para tratar de acercarse a estas sutiles realidades, es bueno no perder de vista la palabra canalización. Nuestro cerebro no es tanto un productor de ideas como un receptor de las mismas. Quien aprende a canalizarse, y es instruido por sus guías y Maestros, accede a una comunicación, que es siempre mediante el pensamiento, pero que existe y es tan real como el edificio más palpable de la plaza más céntrica.

       Se ayuda a los descarnados con la intervención de entidades evolucionadas especialistas en tal labor. Los hombres y mujeres de nuestro plano que conformen una fraternidad de luz para dispensar oraciones, siempre serían intermediarios, motores y motivadores de la ayuda, pero la verdadera ayuda para ellos está arriba, en los planos sutiles, allí están los Maestros o Maestras encargadas de mostrar el camino a la luz. Los que seguimos aquí, envueltos todavía en la densidad de la carne, lo poco que hacemos es desencadenar la luminosa ayuda que arriba se dispone para el alma necesitada de ella.
       En el despertar de la conciencia uno de los primeros dones que se manifiesta es la nueva percepción. La telepatía, el todo es mente en el universo, se nos va haciendo familiar, pues aumentamos en psiquismo, en dones videntes, necesariamente será así conforme recibimos las olas, las ondas de este nuevo tiempo en proceso imparable dispuesto a elevarnos de vibración.
       Precisamente en este tiempo de cierre dimensional, se hace necesario que algunas cuestiones que quedaron ocultas, marginadas, arrinconadas en la historia que nunca nadie quiso anotar, salgan ahora a la luz, con simple y sincero afán de reconciliación, de superación, de vibrar en el amor por más terrible que el testimonio que iremos revelando nos pueda parecer.
       Lo cierto es que en el viaje sagrado de exploración que realizamos, en nuestras idas y venidas, mediante nuestras salidas y entradas a este plano de la reproducción y la supervivencia, vamos haciendo de todo porque todo hay que sentirlo en el alma para aprenderlo. En un viaje somos mujeres virtuosas, en otras meretrices. En una vida somos la víctima, en otra el verdugo. Aprendemos explorando, experimentando. Somos hermanos en la búsqueda de nuestra divinidad interior.
       Al final terminamos comprendiendo que el amor y el odio son los extremos opuestos de una misma energía. Terminamos aceptando que somos nosotros los que decidimos hacia el extremo que nos posicionamos. La esencia divina implica la inevitable libertad. Digamos que venimos con un plan trazado pero cuenta en todo momento nuestras decisiones. Aquí y allá somos libres. Sin embargo, hacer uso de la libertad requiere conciencia. Saber qué somos y a qué venimos. Conciencia de nosotros mismos, porque sólo con ella podremos convocar la fortaleza y la sabiduría necesarias para enfrentar y superar cualquier desgracia por terrible que pudiera parecer.
        Hay más, mucho más al otro lado. Allá encontramos la esencia misma de la existencia que disfrutamos, es más fácil sentir lo imperecedero. Pues después de lo padecido, seguimos siendo, estando. Antes o después la entidad comprende que merece más, y sube a la luz para ser revisada.
      Siempre hay ayudas. Nunca estamos solos, eso es imposible. Ni aquí ni allí lo estamos.
     

Nombres, apellidos, datos
    Fueron llegando, de a poco, pero con verdadera vocación de superar lo que en su momento y durante un tiempo prolongado tanto había dolido. Fueron llegando y fuimos recopilando datos. Había que viajar al pasado, inundarse de él para entender lo que se recibía. Era necesario prepararse para enfrentar una realidad terrible, hija de una época oscura.
    Sanar el alma, desde la oración. Comenzar a ello, presentando los casos arriba, en el altar del amor más evolucionado, para que en los planos sutiles, se hiciera el gran trabajo.
    Llegaron.
    La primera, Justina López. Nació en Granada. En 1568. Tenía 58 años cuando fue fusilada por la Inquisición, antes la obligaron a presenciar la violación y el fusilamiento de su hija. Su hija se llamaba Mariquita. No sabemos qué edad tenía. También nació en Granada. No sabemos de qué fueron acusadas.
     Después, llegó Rosario. Huía desde Málaga. Sufría una venganza. Fue detenida en Vélez, en 1583. Tenía 51 años, la ahorcaron. Nos dijo que entonces el inquisidor en Vélez se llamaba Arturo Vedmar. Hablaremos de inmediato de lo poco que se conoce de los inquisidores en Vélez.
     Catalina de la Torre. Tenía 27 años. En 1590, fue forzada y exterminada a golpes. Desconocemos de qué se le acusó.
      A veces, llegan familias, la primera que se acercó pidiendo ayuda era judía, de cuatro hermanos, oriundos de Alcaucín: Felisa, que a los 20 años fue violada y degollada. Jacinto, tenía 23 años. Raimundo, de 31 años. Antonio, el mayor de todos, con 34 años. Los varones fueron apaleados y atravesados. Los cuatro perdieron la vida en 1623. Felisa nos dijo que entonces el inquisidor en Vélez era Francisco Vedmar.
      También llegó Saray, fue quemada en la hoguera por ser judía. Antes la violaron. Tenía 23 años. Ocurrió en 1582.
      Inés, acusada de robo en Vélez, tenía 34 años en 1597. Fue degollada. Se le enterró en las inmediaciones del actual cortijo. Su caso no tiene relación con la Inquisición, sólo con la justicia ordinaria.
      Datos.
     Otra familia judía. Oriunda de Punta Umbría, en Huelva. Seguramente emigraron a tierras malagueñas para tratar de esconder sus orígenes. Fueron detenidos en Vélez, en 1586. David, el padre, unos 35 años. Fue degollado. Isabel, de la edad de su marido. Recibió un disparo en la cabeza. Lo mismo les ocurrió tanto a David, como a José, los dos hijos del matrimonio, de 10 y 6 años.
    Sebastiana Pérez Guzmán. Nació en Sevilla en 1542, con 40 0 41 años, es detenida en Vélez por la Inquisición, que la perseguía acusada de adúltera. Fue enjaulada hasta la muerte.
     José Jiménez Almonte, nace en Almogía en 1512, sale de plano en 1543, con 31 años. Le condenaron al potro español. Suponemos que así se llamaba una tortura concreta.

       Dolores y Expósito, hermanos judíos, de 27 y 24 años. Acusados de herejes, son fusilados en 1578.
     Jacinto y Antonio Benavente, hermanos judíos nacidos en Granada, en 1505 y en 1507. Fueron fusilados en 1532. Jacinto tenía 28 años y Antonio 26.
     Antonio Carmona Rodríguez de la Fuente. Nació en 1542 en Jaén. De familia judía, fue acusado de hereje y ejecutado en Vélez por la Inquisición en 1573, a la edad de 31 años.
     Alejandro Martín. Nació en una aldea junto a Almogía en 1465, tenía 28 años cuando se le condenó a la horca por no pagar.
     Adela Carmona. Nacida en Alhama de Granada. Tenía 48 años cuando es detenida en Zafarraya. Es acusada de herejía. La encierran hasta morir sentada en una silla con púas. Adela Carmona nos dijo que a esta modalidad de tortura se le llamaba la silla de la reina.
      Jaime, aunque se hizo llamar Fray Damián de Porras. Nació en Ávila. Pero falleció en Vélez con 69 años. Vivió y murió en la ciudad y perteneció al llamado Santo Oficio. Al otro lado, estaba muy afectado por lo que hizo.
     Datos. Fechas. Nombres. A veces apellidos, otras sólo nombres. Los que reciben estos datos los confirman con las entidades evolucionadas que les asisten. Luego comienza la ayuda. Las oraciones. Pero sólo cuando se confirma arriba. Los Maestros y Maestras de la evolución celeste han de dar luz verde a cada uno de los casos. Se trabaja en equipo, inmerso en un mismo empeño.
      En el lugar donde la Inquisición tuvo sus dependencias, por la zona de las Campiñuelas, junto a Río Seco, no sólo fueron ejecutadas personas condenadas por el llamado Santo Oficio, también otras que tenían relación con la justicia ordinaria. Sería imposible aventurar el número de personas que perdieron allí la vida por una u otra causa. Sí sabemos que son miles los que quedaron detenidos, alejados de la luz y la consiguiente revisión. En aquellos días, cuando íbamos recibiendo los primeros nombres, también nos preguntábamos si habría datos sobre la Inquisición en Vélez. Ellos, daban nombres, dieron dos concretamente, Arturo Vedmar y Francisco Vedmar. Detengámonos en esto.

 

Un inquisidor
       Realmente poco o nada ha quedado registrado sobre las acciones y el modo de operar de los inquisidores en la comarca de la Ajarquía. Los archivos que, celosamente custodió la Iglesia de entonces, desaparecieron. Hay que suponer que, o fueron escondidos o, lo que es más seguro, se destruyeron. Es algo que no sólo sucedió en el sur de España y en esta parte de la provincia de Málaga, también en otros muchos lugares de nuestro país donde el llamado Santo Oficio se mostró implacable durante cientos de años.
      Pero, al menos, y en lo que a Vélez se refiere, tenemos un registro claro, pues, en el municipio, hubo un Comisario de la Inquisición que escribió dos libros. Nos referimos a Francisco Vedmar. Sus dos trabajos son, Historia Sexitana de la antigüedad y grandezas de Vélez, y Bosquejo Apologético de la ciudad de Vélez Málaga.
        Sin entrar ahora en profundidad, sólo diremos que son libros hijos de su tiempo, en los que el Comisario del llamado Santo Oficio, resaltó el pasado y presente de Vélez, a fin, sobre todo, de que esa importancia redundase en honores para él.
       Lo cierto es que, estos dos intentos de engrandecer el pasado de la ciudad de Vélez, nos ofrecen hoy datos fidedignos en cuanto a fechas y el tiempo concreto que este inquisidor anduvo realizando su lamentable trabajo. Antes de otra cosa, explicar que lo de sexitana, tiene relación con Sexi, la que sería la sexta ciudad que los fenicios fundaron desde Gibraltar al Oriente. Francisco Vedmar defendió a capa y espada que esa sexta ciudad fundada por los fenicios en el litoral mediterráneo era Vélez. Pero se equivocó, la ciudad a la que él se refería, es Almuñecar, como así lo demuestran recientes estudios históricos arqueológicos.
       Parece que no era oriundo de la ciudad donde ejerció durante tantos años, y se formó en Granada, tal vez nació allí. Lo cierto es que en la antigua capital nazarí, cursó estudios en el Colegio de Santa Cruz de la Fe, el cual, con el tiempo, cambiaría su nombre por el de Santa Cruz la Real. Allí recibió una formación que incluía el aprendizaje del latín, gramática y filosofía escolástica, estudios que luego ampliaría en la Universidad.
       Sería muy difícil fijar su llegada a Vélez, pero en uno de sus libros, publicado en 1650, Francisco Vedmar afirma que llevaba asistiendo a la ciudad desde hacía treinta y tres años, lo cual hace pensar que comenzaría a ejercer como Comisario del llamado Santo Oficio en Vélez sobre 1617.
        Estos datos, coinciden con los que ofrecieron algunas de las entidades que nos llegaban pidiendo ayuda. Fue emocionante comprobarlo, porque ocupados en algo de índole tan sutil y especial, casi es inevitable dejar un margen a la duda y a la desconfianza.
        Realmente es del único inquisidor del que se ha podido comprobar la veracidad de lo recibido, gracias a que escribió los dos libros mencionados. Por la misma fuente, sabemos que su autor, fue el fundador y primer capellán de la ermita de la Virgen de los Remedios y promovió la creación de una cofradía vinculada a dicho culto.
       Tuvo otros cargos que ahora poco nos interesan, como poco interés tienen hoy sus libros, que partían de una premisa equivocada en cuanto a la historia del municipio se refiere. Pero los dos libros del inquisidor, las fechas en las que fueron publicados, y el dato que el autor nos da respecto a desde cuando estaba en la ciudad, coincidían plenamente con lo que algunas de las entidades que demandaban ayuda nos decían.
      Nada sabemos de Arturo Vedmar, es decir, nada sabemos de él históricamente, pero sí tenemos datos de él por las entidades que demandaron ayuda. El lector atento comprobará por el testimonio de una de ellas, que Arturo Vedmar fue sobrino materno de Francisco Vedmar, lo que hace suponer que su tío, sin hijos por su condición de religioso,  lo dejó en el cargo una vez se retiró impedido por la edad para realizarlo.
      Históricamente hoy resulta imposible corroborar lo dicho de Arturo Vedmar, pero, si lo que llegó respecto a Francisco Vedmar se comprobó como cierto, no tenemos motivos para dudar de que los datos sobre su sobrino, también lo sean.
      Sea como fuere, Vélez y su comarca, padeció durante más de doscientos años el azote de los inquisidores. Por los datos ofrecidos por las víctimas, sabemos que en el lugar donde queda el hoy restaurado cortijo, se ejecutó a personas en la franja cronológica que va desde 1528 a 1740. Tratar ahora de hacer una lista completa de las víctimas durante todo ese tiempo sería una tarea imposible. Suponemos que también lo sería conocer ahora los nombres de todos y cada uno de los inquisidores que ejercieron en el cargo en Vélez.
        Pero estuvieron, actuaron, ejecutaron, y, todavía hoy, muchas de sus víctimas demandan ayuda. Eso es lo que importa. Y a ofrecer la ayuda pertinente es a lo único que nuestra fraternidad de luz se dedica.
       Como es sabido por todos, no fue algo que ocurriera solamente en Vélez. Otras muchos lugares de nuestro país también sufrieron el terrible azote de la Inquisición, tal y como veremos de inmediato.

De otros lugares
       Como se dijo, la entidad descarnada que necesita ayuda para acudir a la revisión de la luz, desde su mayor alcance, a pesar de su angustia y dolor, sabe quien puede orientarla. Por ello, aunque nos ocupábamos de las victimas que perdieron la vida en el cortijo ubicado en el municipio de Vélez, llegaron y siguen llegando más entidades que fueron ejecutadas en otros lugares, y también tienen relación con la Inquisición.
        Se les acogió. Con el mismo amor presentamos cada caso en el altar pertinente.
        Fueron llegando y siguen haciéndolo de otros lugares.
       José Jiménez Laxo, nació en Málaga en 1523, salió de plano en 1579, fue juzgado por la Inquisición en la Iglesia de la Merced. Tenía 56 años cuando lo condenaron a muerte. José no desveló el motivo.
       Eduarda Valero, nació en Cazorla, en 1689. La Inquisición la quemó en la hoguera en 1714, sólo tenía 25 años. Ocurrió en Jaén.
     Rosario Bienvenida, nació en Guadalajara, salió de plano a la edad de 40 años, en Burgos. Acusada de hechicera se le condenó a morir quemada en la hoguera.
       Juan Cierva Leganés, nació en Casares en 1572, salió de plano en 1598, con 26 años. Se le acusó de ocultar a su mujer, considera bruja por el llamado Santo Oficio. Lo quemaron en una parrilla.
    Guadalupe Guzmán de la Terna, nace en un pueblo de Lugo en 1647, sale de plano en 1680, con 33 años. La Inquisición la juzgó y condenó por hereje.
     Fuensanta García García, nace en Burgos en 1650, sale de plano en 1698 con 48 años, a causa de los daños que sufrió cinco años antes siendo interrogada por la Inquisición.

     Rosario Belmonte, nace en Antequera en 1610, sale de plano en 1649, con 39 años. Acusada de brujería, fue quemada en su ciudad natal.
     Leonora y Ramón, madre e hijo, vivían en Córdoba. Son acusados de cometer incesto. La Inquisición colgó a ambos por los pies hasta morir.
    Andrés Gómez Pérez, nació en 1718 en Córdoba, salió de plano con 20 años, en 1738. Fue fusilado por la Inquisición, que lo consideró prófugo religioso.
      Encarnación Almogar, nacida en Córdoba en 1525, sale de plano en 1578, con 43 años, fue acusada de bruja.
     Remedios Alcántara Berrocal, nace en Córdoba en 1520, sale de plano en 1552, con 32 años. Fue condenada por nacer de padre judío y madre musulmana.
      Benigno Ignacio Catalá, nació en Burgos en 1499, salio de plano en 1548, con 49 años. Era fraile de una ermita y murió de pena tratando de ayudar a los condenados por la Inquisición.      
      Endora Calatrava Pernia, nació en Badajoz en 1520, salió de plano en 1572, con 52 años, ajusticiada por la Inquisición acusada de hechicera por ser judía.
      Anacleto Mirás Abraham, nació en Jaén en 1621, salió de plano en 1665, con 44 años, fusilado, fue acusado de robo por su apellido.
      Ana María Calagan Magdalena, nacida en Toledo en 1510, salió de plano en 1562, con 52 años, en Almería. Acusada de bruja fue interrogada hasta la muerte.
      Antonio Demetrio Luango, nació en Málaga en 1650, salió de plano en 1697, con 47 años, condenado a cadena perpetua por realizar cultos judíos. 
       Felipe Perlan Moya, nació en Jaén en 1640, salió de plano en 1665, con 25 años, ajusticiado por la Inquisición por ser judío.
      Benedicta Zaldívar Gutiérrez, nacida en Segovia en 1549, salió de plano en 1586, con 37 años. Era judía y fue condenada a la horca por robar.

      Rosario Beriganistain?, nace en Colonia en 1701, sale de plano en la cuidad de Brujas en 1732, con 31 años. Judía, se le acusó de hechicera.
      Margarita Hernán de la Cueva, nace en 1597, sale de plano en 1649 con 52 años. La Inquisición la condena a muerte por refugiar a una familia judía.
      La familia judía que Margarita refugió eran Elías Hernán Felteire, de Toledo, que tenía 38 años, y Miriam Yasmín, también toledana, de 30 años. Junto con Margarita salieron de plano en el año 1649, en la ciudad que les viera nacer.
      Datos. Constantes. La brujería que se perseguía. Los judíos, un alto porcentaje de nombres eran de judíos. Antiguos dolores que presentados al cielo conmovían los planes superiores. El trabajo se presentaba arduo. Por suerte, no estamos solos, ni aquí ni allí lo estamos, eso es imposible.

Nunca estamos solos
       La persona psíquica, despierta en conciencia, sabe que no está sola. Habla y conoce a su Maestro Ascendido de vida, todo el mundo tiene uno. Es una entidad que ya está en la evolución celeste, que conocemos de vidas anteriores, con quien pactamos antes de nacer, convertirnos en discípulo siendo él el Maestro. Cuando nacemos perdemos la memoria, comenzamos de cero, pero el Maestro Ascendido de vida nos acompaña. Hay personas que también tienen guías, pueden ser familiares, que nos sigan incluso de vidas anteriores, también específicos, que nos apoyarán en labores concretas. Son entidades descarnadas, ya revisadas en la luz, que postergan el nacimiento en este plano, para acompañar a personas amadas que siguen acá, encarnadas. Los guías, como el Maestro, hablarán mediante pensamientos, intuiciones, sueños. La comunicación es sutil. Una vez más llegamos al todo es mente en el universo. Siempre acabamos en el convencimiento interior del individuo de su realidad espiritual. Sin ese convencimiento no se podrá disfrutar ni de comunicación ni de regalías de planos superiores, pero esa ayuda, esa dispensa, siempre está planteada, esperando a ser pulsada, motivada, requerida.
     Todo nacido de mujer tiene quien le guía en los planos superiores. Del Maestro Ascendido de vida, vino la creencia del ángel de la guarda. Pero no hablaremos ahora de Maestros, nos ocuparemos de guías, de ayudas extras que fueron llegando a nuestra fraternidad de luz.
      Las entidades que requerían ayuda relacionadas con la Inquisición y el cortijo mencionado no fueron las primeras en llegarnos de épocas que sorprendían por lo lejanas. Tanto fue así que antes del hallazgo al que dedicamos estas líneas, en la fraternidad ya se utilizaban dos listas, una primera ordinaria, de personas fallecidas en un tiempo cercano al nuestro, y otra, denominada histórica, donde agrupamos a entidades que habían eludido la revisión de la luz desde hacía siglos.
       Algunas de estas entidades, una vez revisadas, generosamente, quisieron ingresar en nuestra fraternidad, hacer por otros lo que en su día se hiciera por ellos. Ayudar. Eligieron libremente hacerse guías de nuestro grupo para con él dispensar oraciones por aquellos que la demandaban.   
       Esto nos ocurrió con Joaquina Aarón, que nació en Cuenca, y salió de plano por una neumonía en el año 1009, a la edad de 49 años. Practicaba la magia. A día de hoy, Joaquina Aarón, es la entidad más antigua que hemos recibido. Se revisó en la luz mil años después de su fallecimiento. Luego ingresó en nuestro grupo. Se quedó con nosotros. También dispensa oraciones para los que las necesitan. Al igual que Joaquina Aarón, también recibió ayuda y luego decidió quedarse, Ambrosio Luis Quijano de Santamaría, que nació en Zamora, en 1510, y salió de plano en 1550, con 40 años, luchando en Belén contra la media luna. Era caballero de la Cruz de Malta. Todo un caballero soltaba al fin la espada para orar y trabajar por el bienestar de los que sufrían desde tiempo remoto.
       Otra entidad que una vez revisada se vinculó a nuestro grupo, es Fulgencio Beltrán Fayembiet, arcabucero, que salió de plano en una batalla, en Flandes, allá por el siglo XV, tenía entonces cuarenta y siete años. Hay militares con nosotros. Los mencionados Ambrosio, Fulgencio, pero también Alicia, una cabo del ejército español que salió de plano asesinada por su marido. Ella vivió en nuestra época, hace pocos años que superó lo acaecido, también está empeñada en ofrecer luz y orientación. Y Dioniso Beltrán de las Heras, quien fuera el señor de Calatrava, que nació en Zamora por el mil trescientos y con cuarenta años salió de plano luchando contra los árabes. Y Fernando Jiménez Pérez, que nació en Salamanca y salió de plano en 1740, con veinticinco años, por fiebre muy alta atravesando el río Amazonas. Era soldado. Y Rufino Cabeza Vaca, también soldado, ahora del llamado Santo Oficio, se le condena a muerte y es fusilado por tratar de ayudar a los prisioneros. Había nacido en Badajoz y salió de plano en Vélez, en 1572, tenía treinta y tres años.
     Militares, pero no sólo militares decidieron sumarse al empeño compartido, también llegaron otras entidades, que no tuvimos que ayudar. Llegaron dispuestas a trabajar ya revisadas en la luz, por la sencilla razón que nuestra labor les motivaba Aparecieron dos monjas, María y Carmen, hermanas, pertenecieron a la orden de las esclavas del Sagrado Corazón. También un rabino hebreo, que murió en un campo de concentración nazi, en Polonia. Moisés Abraham. Tampoco él necesitó nuestras oraciones, sencillamente acudió porque era necesario sumar voluntades al empeño. El rabino llegó por el alto número de judíos que se iban revelando en el cortijo, de modo especial le ayudaría a ellos, y en general apoyaría al resto de entidades incluidas en ambas listas.
       Otro de nuestros guías vinculado a la fraternidad de luz que sí necesito ayuda para ser revisado, es Benigno Ignacio Catalá, nacido en Burgos en 1499, salió de plano en 1548, con 49 años. Era fraile en una ermita. Murió de pena tratando de ayudar a los que la Inquisición condenaba. Cuando se revisó, enseguida se unió a nuestro grupo para ayudar.
      Arriba, se ha formado un grupo de numerosos guías, unos llegaron tras ser revisados de vivir épocas pasadas, ya alejadas en nuestro tiempo; otros, tras ser revisados de un tiempo más cercano. Algunos no necesitaron ninguna ayuda y vinieron a ofrecerla. No los mencionamos a todos, no es necesario.
       Ahora, en el momento que se escriben estas líneas, nos siguen llegando entidades que demandan ayuda, pero que ya desvelan su voluntad de unirse al grupo. Entidades interesantes. Porque hay militares, religiosos, y también esotéricos, personas que buscaron más allá de los límites permitidos en la época que les tocó vivir.
     Nunca estamos solos, es sencillamente imposible. El trabajo se había iniciado y ofrecido al altar del amor de los planos superiores. Desde ellos nos vino la ayuda que necesitábamos para tratar de erradicar tanto dolor, miedo y tristeza.

Siguen llegando
      Lo hacen a buen ritmo, en grupos, cada vez con más decisión.
     Petronila García Corral. No recordaba dónde nació. A los 53 años fue juzgada por hechicera en Vélez. La fusilaron en 1558.
     Casimiro Ordoñez Vico. Nació en Granada en 1618, fue degollado en Vélez por la Inquisición en 1645, a la edad de 27 años.
      Hortensia Gómez Ruiz. Nace en Ciudad Real. Acusada de practicar brujería es quemada en Vélez en 1584, con 32 años.
     Asunción. Nació en Algarrobo, en 1612. Fue acusada de hereje, violada y degollada en 1640, tenía 28 años.
     Remedios González Amador. Nació en Cártama. Fue quemada en Vélez con 32 años, en 1583, acusada de practicar brujería.
     Una familia, asesinada por ideales políticos. No sabemos más. El padre se llamaba Joaquín de la Cierva, tenía 33 años. Su mujer, María. No reveló su edad. Tenían tres hijos, Luis, Pedro y Sofía, de 5 y 8 años los varones, de sólo tres meses la pequeña.
     Santiago. De origen judío. Nacido en Castilla. Ejecutado en Vélez por la Inquisición en 1710 a la edad de 32 años. Fue fusilado.
     Almudena López Rodríguez, nació en Algarrobo en 1632, salió de plano con 24 o 25 años en 1656, en Vélez. Fue violada y quemada en la hoguera acusada de practicar brujería.
      Lidia Campos Martínez, nacida en Algeciras, salió de plano en Vélez, en 1535, con 31 años. Fue violada y degollada. Se le acusó de practicar brujería.
      Dolores Alba Alarcón. Nació en Granada y con 34 años, fue acusada de practicar brujería, la violaron y quemaron en la hoguera.
      Roberto Haya Belmonte, de origen morisco, nació en Granada en 1546. Ejecutado en Vélez por la Inquisición. Tenía 38 años, sucedió en 1584. Le fusilaron.
      Alejandra Carrión Bermúdez. Nace en Jaén en 1574, sale de plano en Vélez en 1599, con 25 años. Fue encarcelada, violada y torturada hasta la muerte. Se le acusó de practicar brujería.
      Una familia de tres miembros, eran de Huelva. Los fusilaron en Vélez en 1585. La Inquisición les acusó de herejes. A Rodrigo, el padre, que tenía 34 años, a Lourdes, la madre, que tenía 37 años, y a Antón, el hijo de ambos, que tenía 14 años.
     Feliciano Alcántara Santa Cruz, nacido en Jaén en 1582, salió de plano en Vélez en 1604, con 22 años. Fue acusado de hereje y degollado.
     Antonio Campuzano Robledo. Nacido en Tenerife en 1681. La Inquisición lo fusiló en Vélez en 1705, con 26 años, por pertenecer a una familia judía.
     David López y su esposa Rosana. Ambos de origen judío. Oriundos de Almuñecar. El tenía 33, ella 31 años. Fueron fusilados en Vélez acusados de herejía, en 1643.
     Claudio Rodríguez Guzmán. Nació en Algeciras en 1516. De origen judío, salió de plano en Vélez en 1541, a la edad de 25 años. Fue acusado de hereje y degollado.
     Inocencio Martín Ruiz. Nació en la Rioja. Perteneció al llamado Santo Oficio, salió de plano en Vélez, a la edad de 65 años, en 1742. Este sacerdote sentía mucho pesar por el dolor que había producido a tantos hombres, mujeres y niños.
     Feliciano García Montesinos. Nació en Bailén. Tenía 32 años cuando la Inquisición lo ejecutó por costumbres sexuales que desencajaban con la época. Salió de plano en Vélez, en 1581.
     Aurora. Nacida en Vélez en 1612, de origen morisca, fue vendida como esclava y luego acusada de practicar brujería. Es quemada en 1638.
      Cristina Almudena Rosas Claros. Acusada de adúltera, es ahorcada en Vélez por la Inquisición en 1612, tenía 31 años.
      Isabel Torrijos de Almanza. Nacida en Jaén, en 1710. Salió de plano en Vélez en 1742, a la edad de 22 años, acusada de brujería, fue torturada y quemada.
     Rosario Laguna Esteban. Nacida en Murcia. Era judía y fue delatada por profesar la fe de sus padres, es quemada en Vélez, en 1633, tenía 42 años.
      Antonio Robledo y Concepción, su esposa. Oriundos de Almería. Judíos, huyeron a tierras de Málaga, donde son detenidos y fusilados por la Inquisición. Antonio tenía 51 años y Concepción 38. Ellos y el hijo de ambos, Roberto, de quien desconocemos la edad, salieron de plano en Vélez, en 1612.
      Rodrigo Alcántara Román, de origen judío. Nacido en Benamocarra en 1532, sale de plano en Vélez, en 1556, con 24 años. Acusado de hereje es torturado.
     Bonifacio Gutiérrez Saavedra, nacido en Mallorca en 1548, sale de plano en Vélez en 1602, con 54 años. Fue ejecutado por la Inquisición por su origen judío.
      Antonio López Montesinos. Nacido en Jaén. De origen judío fue  acusado de herejía. Sale de plano en Vélez, con 37 años, en 1593. Le degollaron.
       Encarnación Gómez de la Vega. Nacida en Jaén, a la edad de 27 años, tras ser acusada de brujería, es violada y quemada, en Vélez, en 1583.
       Jesús Rosales Alarcón, nació en Barcelona en 1617, de origen judío. Sale de plano en Vélez con 32 años. Fue fusilado.
       Ana Belén Rosales Alarcón, hermana de Jesús. Tenía 17 años. También la fusilaron.
       Ernesto Santa Cruz Olivares. De origen morisco, emigrado a Málaga de Jaén. Sale de plano en 1538, con 28 años, ejecutado por la Inquisición por herejía.
      Isaías, de origen judío. Probablemente nació en Castellón, en 1492, y sale de plano en Vélez en 1528, con 36 años. Se le acuso de herejía, fue torturado y quemado.
      Virgilio La Fuente Roldán, de origen morisco. Nace en Jaén en 1512. Sale de plano en Vélez, con 50 años. Acusado de contubernio contra la corona. Aunque era carpintero y artesano emigrado a tierras malagueñas por la presión que ejercía sobre los suyos, el llamado Santo Oficio.
      Lorenzo La Fuente Roldán, hermano del anterior. Acusado del mismo cargo. Tenía 45 años cuando salió de plano. Era albañil y temporero.
      Petronio La Fuente Roldán. El menor de los tres hermanos. Tenía 43 años.
      Gumersinda, esposa de Petronio. Tenía 38 años.
       Petronio, hijo de Petronio y Gumersinda, tenía 14 años.
       Isabel, hija de Petronio y Gumersinda, tenía 11 años.
       Toda la familia fue exterminada en Vélez por la Inquisición en 1562.
      Anabel Ortiz de la Serna, encarcelada y violada por varios hombres, luego degollada. Se le acusó de ser hija de padres judaizantes. Nació en Vélez en 1512. Salió de plano en 1533, tenía 21 años.
      Isabel Rodríguez Alcántara, denunciada y perseguida acusada de practicar brujería, nacida en Guadalajara en el año 1561. Huyó disfrazada de hombre, pero una vecina se enamoró de “él”, y tras espiarla mientras se bañaba, la denunció. Torturada confesó su verdadera identidad y fue condenada a la hoguera en 1584, con 23 años. Entonces era inquisidor en Vélez, Arturo Vedmar, sobrino materno de Francisco Vedmar, a quien sucedió en el cargo. Eso nos dijo Isabel Rodríguez Alcántara.
     Asunción Bernal, entregada a la Inquisición por profanar símbolos sagrados en una Iglesia. Lo que ocurrió fue que la mujer, al arrodillarse, ventoseó, luego fue incapaz de contener la risa. Se le condenó a la horca, tenía 48 años. Había nacido cerca de Periana, en 1610, y salió de plano en Vélez, en 1658.
     Ofelia Santa Cruz Jiménez. Nació en Algeciras en 1505. De origen judío. Ejecutada por la Inquisición en Vélez, en 1537, tenía 32 años.
     Roberto Cuadras Álvarez, se le consideró judaizante por su origen, fue torturado y degollado. Nació en Motril, en 1538, tenía 28 años, cuando salió de plano en Vélez.
     Anastasio González Ruiz, de origen judío. Nacido en Cártama, en 1612. Fue fusilado por la Inquisición en Vélez, en 1643, a la edad de 31 años.
     Jerónimo, Jacinto y Roberto, hermanos de origen morisco, nacidos en Guadix. Fueron encarcelados, torturados y ejecutados por la Inquisición. Se les acusó de levantarse en armas contra la Corona. Salieron de plano en 1640, en Vélez, respectivamente tenía 41, 38 y 34 años. Vivían en Vélez, por Río Seco, les expropiaron las tierras. Sus mujeres e hijos huyeron poniéndose a salvo. Ellos defendieron la hacienda hasta ser reducidos.
     Alberto Guzmán de la Cruz, nacido en Jaén, en 1519. De origen judío. Llegó a tierras malagueñas con la esperanza de comenzar una nueva vida, tras el exterminio de su familia. Pero confiando en un vecino, fue delatado, pues ése ambicionada parte de las tierras de labor que Alberto había comprado. Fue fusilado en Vélez por la Inquisición en 1562, tenía 43 años.
      Nombres. Una época oscura, sin necesidad de enjuiciar nada. Ya no vale la pena. Reconciliarse es dejar atrás lo que ofendió, dolió y causó angustia. Acceder a la luz dorada del quinto plano requiere una reconciliación con todo dolor por agudo y traumático que pudiera llegar a ser. Siempre podemos, en el Siempre Jamás encontramos el sentido y la fuerza.
      Nombres. Historias personales. Datos.

      Había que contarlo

       Desde luego, nunca, para martirizar a ninguna institución. La Iglesia de aquellos tiempos no es la de nuestro tiempo, ni la sociedad de entonces la de ahora. Toda institución, sea de la índole que sea, está formada por seres humanos. Enjuiciar a cualquiera de ellas, es enjuiciar a la raza en cuanto a sus conductas colectivas se refiere. No nos dedicamos a nada parecido. Sólo oramos para ayudar a los que no encuentran el camino a la luz.
     Había que contarlo por ellos. Por otros muchos que no se nombrarán, y que también fueron detenidos, torturados, masacrados. Les aliviará la atención que reciban. Además de las penas sufridas también se les condenó al olvido. Tenidos como apestados, nadie debía recordarlos, llorar sus muertes.
      Había que convocar esta humilde plataforma que soportase la memoria histórica de tantas y tantas víctimas, sin ningún afán de revancha. Ya no cabe. Y no es necesaria para lo que se pretende. Todas esas almas han de obtener su pertinente, cabal y amorosa revisión en la luz. Esto es lo que ahora realmente importa.
      Había que contarlo porque ellos, desde el otro lado, con un alcance mayor de las cosas, perciben este tipo de esfuerzos. Y sabemos que había miles. Aunque también sabemos que no todos los que se elevan vienen demandando oraciones. Otros, ya suben a la luz convencidos por el equipo de guías siempre a las órdenes de las Maestras Ascendidas. Nuestros guías. Las entidades que se sumaron al empeño colectivo venidos de distintas épocas, de diversos dolores ya superados. Había que contarlo para que todos los que no son de sangre y carne, también fuesen protagonistas y al hacerlo se ofreciera un testimonio de luz en estos días grises donde el materialismo sigue negando la espiritualidad.
     Había que contarlo siempre por ellos, para que continúen con su evolución y no sigan detenidos. Para que marchen a la luz vibrando en el amor dejando atrás la tragedia. Se nos dijo que, como poco, estaríamos ocupados con las entidades del cortijo de las Campiñuelas, durante dos años. Aún no hace uno que comenzamos. Tiempo. Tiempos paralelos. Empeño compartido arriba y abajo.
     Incluimos dos apéndices. El primero es la oración que hacemos de continuo en diversos altares y cuando nos reunimos por las entidades que motivaron este testimonio. El segundo, una somera explicación de los siete planos de conciencia o entendimiento.
     Había que contarlo contribuyendo al paulatino despertar de conciencia que trae irremediablemente este tiempo de cierre dimensional.
     Anselmo, Sebastián y Lucrecia, hermanos granadinos, de origen judío. Huyeron de Granada y fueron detenidos cerca de Zafarraya. Luego ahorcados en Vélez. Tenían 31, 28 y 14 años.
      Rigoberto de la Cruz Rodríguez. Nacido en el norte. Deambuló por muchos lugares, hasta que fue detenido en la Ajarquía, en 1632, tenía 52 años. Acusado de hereje, lo fusilaron.
       Soledad, Jacinto y la hija de ambos, Jacinta. La pareja era oriunda de Santander. En 1594, tras cruzar la península por Portugal, son detenidos en tierra de Málaga. El origen judío de la familia es motivo para fusilarlos a todos. La Inquisición los ejecutó en Vélez. Soledad tenía 41 años, Jacinto 43. Jacinta, 14.
         Bernabé, Lorenzo y Faustino. Hermanos judíos de Jaén. Fueron degollados por la Inquisición en Vélez, en 1711, acusados de herejes.
         Beatriz Ginés, gallega y de origen judío. Nació en 1608. De 1632 a 1635 huyó de la Inquisición. Fue apresada en la Ajarquía estando empleada en casa pudiente. La violaron y la encerraron en una jaula que colgaba del techo hasta morir, tenía 27 años.
        Rodrigo, Alberto y Lucas. Hermanos de origen judío. Vivieron en Sedella. Fueron martirizados y fusilados en 1529, junto a sus padres, Rafael y Montserrat. Lucas tenía 18 años, Alberto 22, y Lucas 26. Rafael 48, y Montserrat 51.

        Mercedes Ortiz Navarrete. Acusada de practicar brujería es ahorcada. Tenía 58 años, en 1627. Había nacido en Alcaucín y salió de plano en Vélez.
       Rufino Cabeza Vaca. Soldado del llamado Santo Oficio, se le condena a muerte y es fusilado por tratar de ayudar a los prisioneros. Había nacido en Badajoz y salió de plano en Vélez, en 1572, tenía 33 años.
      Anselmo Santa Cruz González. Fue acusado de herejía en 1631. Era natural de León. Tenía 42 años cuando fue fusilado en Vélez.
       Cristiana, Almudena y Roberto, hermanos judíos oriundos de Jaén. Detenidos en la Ajarquía en 1585, tenían 15, 18 y 25 años. Fueron masacrados a golpes.
       Familia judía de siete miembros en tres generaciones. Los abuelos son Luis y Luisa, de 53 y 51 años. Los hijos, Pedro, Belén y Luis, de 32, 27 y 22 años. Pedro, el primogénito, estaba casado con Anabel, que tenía 30 años. Y Pedro y Anabel, tenían una hija, también llamada Anabel, que salió de plano con 15 años. Todos vivieron en el municipio de Arenas. Los hombres fueron degollados, las mujeres violadas y apaleadas.
        Ricardo Alcántara Guzmán. Acusado de hurtar y asesinar. Fue ahorcado por la justicia ordinaria en Vélez, en 1641, a la edad de 39 años. Está enterrado en el cortijo de las Campiñuelas.
        Siguen llegando tanto vinculados con el cortijo como de otros puntos, todos relacionados con la Inquisición.
        Barceló Gándara Álvarez, nace en Ávila en 1530, sale de plano en 1571, con 41 años, en un tiroteo contra la guardia del llamado Santo Oficio, lo perseguían por su origen judío. Siguen llegando...

Apéndice 1.

  Petición de la fraternidad de luz Sim-All-Karuff (bendito sea nuestro amado Maestro Ascendido titular) por las entidades que retrasan su evolución en el cortijo de las Campiñuelas, antiguamente dependencias de la Inquisición

       Amadísimas Maestras Ascendidas, Clara de Asís, Montse y Marta, con humildad y amor, con vocación de servicio y desde la luz de la oración, conmovidos por el retraso evolutivo de las entidades del cortijo ubicado en las Campiñuelas, antes lugar donde la inquisición cometió tantos abusos, desmanes e injusticias, os rogamos para que, sigáis ayudando a tantas entidades como allí quedaron detenidas, alejadas del fluir de la continuidad de la existencia.
      
      Amadísimas Maestras Ascendidas, Clara de Asís, Montse y Marta, os pedimos humildemente le hagáis entender a todas ellas que no hay amor mas sublime en la vida que el amor al Yo. Os pedimos le hagáis comprender que no hay amor más grande, pues a partir del abrazo del Yo existe la libertad y la transmutación del alma, siendo en esa libertad donde nace la alegría. Y gracias a ese nacimiento, Dios es visto, conocido y abrazado. Por ello, el amor más profundo, más grande y significativo es el amor del Yo. Santas, excelsas, magníficas y luminosas Maestras Ascendidas, hacedles comprender que cuando se amen, hallarán la esencia divina que se encuentra en todos los rostros y dentro de todas las cosas, pues entenderán el amor de Dios, comprenderán como Él ama, y, así, les resultará fácil perdonar contemplando la naturaleza y el primer atributo del Padre/Madre Dios, Fuente de todo lo creado y existente.

        Amadísimas Maestras Ascendidas Clara de Asís, Montse y Marta, os rogamos le hagáis entender que son y siempre serán entidades divinas, eternas e inmortales, sostenidas por la esencia llamada Dios. Os rogamos le hagáis entender que no existe otra redención para el alma que el reconocimiento de su divinidad, transmutando todos los rencores y temores en Amor, para así lograr alcanzar la verdaderaesencia de plenitud y paz que les brinda Dios a través de vuestra magnánima y maravillosa labor de ayuda.
  
       Por ellas, por todas y cada una de estas amadas entidades, por la elevación y la pronta revisión de todas ellas, por la luz y por la vida, os pedimos a vosotras, seguros de que atendéis nuestro ruego, amadísimas Maestras Ascendidas Clara de Asís, Montse y Marta.

      Así es, así sea y así será.

Apéndice 2.

Siete planos o niveles de entendimiento de conciencia

     Existen siete comprensiones o niveles de entendimiento de conciencia, a saber:
1.- Reproducción y supervivencia; 2.- Miedo y dolor; 3.- Poder; 4.- Amor sentido;
5.- Amor expresado; 6.- Dios visto en toda la vida; 7.- Yo Soy Dios.

     Para entendernos, cada pensamiento que se contempla y acepta como entendimiento, tiene una frecuencia vibratoria, que se experimenta en un sentimiento. De tal modo, si estás dominado por el dolor, estás contemplando los pensamientos más limitados asociados con el dolor, los cuales producen las frecuencias vibratorias más bajas, que se experimentan emocionalmente con el dolor. Si estás contemplando y dominando el entendimiento del amor y su expresión, experimentarás el júbilo de las frecuencias vibratorias más elevadas de los pensamientos de amor compartido y expresado.

     Algo importante, cuando dejas este plano, el de la materia, Puedes sintonizar con todos los niveles de los que seas consciente, porque ya no estás inmerso en la densidad de la materia, estás fuera de un cuerpo. Estás en una densidad más ligera, en una vibración más alta. Por eso tienes la capacidad de percibir otros niveles vibratorios que existen paralelos, y aparecen como formas de pensamiento o formas de luz.
    Por esto, hay que añadir, que, mientras más ilimitado sea tu pensamiento, más ilimitada será tu vida, donde quieras que estés.
    También sería conveniente recordar ahora, que no puedes realmente ver o ser consciente de la belleza en toda la vida, o expresar la profundidad del amor o la compasión por los demás, hasta que no hayas visto primero tu propia y sublime belleza, y expresado el amor y compasión por ti mismo.
     Una realidad, que no podemos perder de vista, es que, cuando dejamos este plano, se va a un plano de conciencia, que corresponden a los procesos de pensamiento y las actitudes de expresión emocional de cada uno.
      Por lo anterior, las personas cuyos pensamientos estén sumidos en la culpabilidad, juicios de sí mismos y de los demás, amargura y odio hacia sus hermanos y semejantes, dejarán este plano sólo para continuar experimentando esas actitudes hasta que aprendan de ellas, y se den cuenta de que hay maneras más grandiosas de ser y mayores cielos que experimentar.
      Demos ahora algunas pinceladas sobre cada uno de los niveles de entendimiento.

1.- Reproducción y supervivencia. Es el primero, donde estamos. Donde las entidades adquieren el entendimiento de Dios en la forma llamada materia. Requiere maestría vivir aquí, pues entras a través del nacimiento y has de vértelas con las limitaciones e instintos de la carne. A este plano se llama “Dios expresivo” o el plano de la demostración. Es el plano donde tú puedes demostrar y ser testigo de la conciencia en su forma material, para así ampliar tu entendimiento emocional.

2.- Miedo y dolor. El segundo plano es el de aquellos que para su entendimiento, están experimentando dolor, remordimiento y culpabilidad.¿Y qué tienen que entender? Justo lo que se decía renglones más arriba, que hay maneras más grandiosas de ser y mayores cielos que experimentar.

3.- Poder. Se le llama así porque es el plano donde uno busca controlar y esclavizar a los demás a través de lo que se llama pensamientos de la mente, tratando de imponer a los demás su propio punto de vista.

4.- Amor sentido. Todos en este plano aman profundamente pero, desafortunadamente, no saben expresar esa profundidad. Así, ellos viven en un nivel de existencia de luz en el cual están sintiendo un gran amor, pero sin capacidad para expresar ese amor.

5.- Amor expresado. También llamado paraíso. Es el primer plano que posee el éxtasis de lo que se llama la “luz dorada”. Imagina una luz como la del sol, pero dorada. Este color envuelve todas las cosas. No existe la noche, sólo hay luz. Se oye una música maravillosa porque la luz que envuelve todas las cosas vibra al tono de sus matices en un movimiento armónico. Este movimiento armónico es el aliento de vida en este lugar, no el aire. Así, en el plano del paraíso uno respira sonido y música y vive en la luz. En este plano tienes el poder de expresar y manifestar tu amor, y cualquier cosa que desees se realizará al momento.

6.- Dios visto en toda la vida. El sexto plano ya queda por encima de las palabras. Es la puerta al séptimo, porque cualquier cosa que uno perciba y conozca como realidad, siempre llegará a serlo, completamente. Así que cuando uno sólo ve a Dios como una unidad y vive en esa esfera de unidad, llegará a convertirse en aquello que ve y con lo cual vive. En este plano ves en lo que tú te vas a convertir: puro Dios, pura razón, puro pensamiento, pura vida, pura luz, la sustancia y la base de la totalidad de todo lo que es.

7.- Yo Soy Dios. Trata de imaginar una brillantez mayor que la brillantez misma, y el núcleo creciente de esa brillantez es de un tono tal que su color no tiene ya brillo, sino que está en un estado de emitir brillo. En el corazón de ese brillo hay destellos de gran maravilla. Y el mar en el que ese núcleo se mueve, se extiende, y se enrolla hacia arriba, y a medida que el núcleo se enrolla, su centro emite una revisión de luz espectacular. Y a medida que la revisión de luz desaparece en los perímetros de la brillantez, su núcleo continúa evolucionando, siendo.
         Aquello que brota del centro eres tú. Tú, que has contemplado el núcleo y te has convertido en él, te has convertido ahora en la plataforma desde la cual toda la vida florece. Pues lo que emana de la emisión del núcleo hasta convertirse en la brillantez, es el pensamiento. Y desde este pensamiento en el que te has convertido con forma única y siempre continua, alimentarás, nutrirás y extenderás la conciencia de toda la vida.

          Son los siete planos o niveles de entendimiento de conciencia.
       A todo, habría que añadir que nada es tan devastador como el miedo, pues bajo su sombra nada puede expresar la vida.
       Si estamos en el segundo nivel de entendimiento, debemos luchar denodadamente contra el miedo y el dolor, fortalecer nuestro espíritu, y tratar de abrazar lo antes posible pensamientos ilimitados, siendo el del Amor, el más apropiado, ya dijimos que cuando contemplas y dominas el entendimiento del amor y su expresión, experimentarás el júbilo de las frecuencias vibratorias más elevadas de los pensamientos de amor compartido y expresado.
      La llave de nuestra evolución es el amor, y el primer amor y la primera compasión debe ser el amor y la compasión por nosotros mismos, paso previo para ser consciente de la belleza en toda la vida, paso previo para sentir amor y compasión por los demás.

       Si estamos en el segundo nivel de entendimiento, hay que comprender que el miedo y el dolor que sufrimos, acaecen para nuestro entendimiento y aprendizaje. Hay maneras más grandiosas de ser y mayores cielos que experimentar. Hay que vestir la esperanza, la fe y el amor por nosotros mismos, y superar lo antes posible lo que nos impide expresar la vida, porque la vida Es y Será siempre, y nosotros estamos llamados a ser sus eternos testigos.

Información sobre siete planos o niveles de conciencia, extraída de El libro Blanco, Ramtha, cap 6, Vida después de la vida.